Creación de empleo con pellets

En Suecia fueron capaces de instaurar la tasa de CO2 en 1990, lo que encareció el coste de los combustibles fósiles y ayudó a promover las EERR. Desde entonces, la bioenergía ha aumentado su cuota en el mix energético un 80% pasando a ser la fuente energética más importante del país aporta el 32%-, por delante del petróleo.

Aquella decisión además les ha reportado importantes beneficios: mientras que las emisiones de CO2 han disminuido en un 9%, el PIB del país se ha incrementado en un 48%. Han aumentado sus exportaciones y asegura que por cada TWh producido con biomasa se crean 300 puestos de trabajo, sobre todo en el medio rural.

Y lo han logrado con pocos subsidios directos, afirma. Estos se han destinado a financiar procesos de puesta en marcha de nuevas tecnologías, para evitar distorsiones en el mercado.
Löfgren concluye que no hay otro combustible en el mercado capaz de garantizar un precio a medio plazo salvo el pellet, como muestra la foto.